Barcelona es una ciudad cosmopolita, una ciudad en donde la visita de bares y restaurantes es obligada, por ello en ella hay una gran cantidad de establecimientos en donde comer y divertirse es un verdadero placer, razón pro lo que las recientes restricciones para afrontar la pandemia del covid-19 le están afectando demasiado.

Es cierto que la seguridad y la salud de las personas es lo más importante, pero se cree que con las medidas de higiene adecuada, estos establecimientos podrían operar, por lo menos para mantenerse, pero al ser las restricciones cada vez más duras, difícilmente muchos negocios de este tipo podrán sobrevivir este año.

Una realidad muy dura para el sector

Es cierto que los bares y los restaurantes no han sido los únicos afectados por la pandemia, pero la realidad es que su afectación ha sido una de las más importantes, y es que dentro de algunas restricciones, solo se ha permitido que trabajen los negocios con terraza, de manera que los que no gozan de una, se ven obligados a cerrar y solo a prestar el servicio de entrega a domicilio.

De manera que muchos negocios del sector restaurantes y bares han tenido que cerrar sus puertas, algunos se venden, otros se traspasan o alquilan, en fin, una realidad muy dura para los dueños, pero debido al aumento de contagios, es la mejor decisión por la seguridad de todos, y en Barcelona eso se entiende mucho, por algo la mayoría tiene puertas acorazadas en casa.

De manera que es un situación que aunque a la comunidad en general le puede parecer una medida acertada, aunque ciertamente a los dueños de estos establecimientos es a quienes más les afecta, y es que pueden significar todas estas medidas su ruina, pero antes de todo hay que pensar en la seguridad común, no en la individual, como se hace cada quien en casa instalando sus puertas acorazadas y protegiéndose de los robos de forma efectiva.

Una situación que pone en jaque a muchos establecimientos

Hay establecimientos que ciertamente han sido favorecidos con las restricciones, debido a que han sabido manejar muy bien la pandemia y han hecho de la estrategia del delivery o entrega a domicilio, sus mejores liados.

Pero en otros casos, las restricciones que les permiten abrir solo cuatro horas y disminuir considerablemente el aforo ha sido toda una tragedia, y es que esto ha traído como consecuencia reducción del personal, también reducir el número de reservaciones y pérdida de los ingredientes.

La realidad es que también muchos han tenido que adelantar pagos a sus empelados que no reciben la ayuda, de manera que para los dueños de estos establecimientos, la situación ha sido muy difícil, se trata ya de varios meses de una subsistencia que ya agota a los dueños y que pareciera que nunca va a terminar.

Hay que tener paciencia

Los restaurantes de Barcelona han conseguido estrategias en las entregas a domicilio, pero para los bares es un poco más difícil, lo cierto es que se trata de una situación que hay que hay que discutir con las autoridades, a ver si hay un poco mas de flexibilización en el sector.